El 30 de mayo de 2026, Brenden Aaronson, de 25 años, recibió autorización para ausentarse del entrenamiento de la Selección de Estados Unidos y celebrar su boda con Milana D’Ambra, hija del reconocido entrenador Don D’Ambra de la Universidad Saint Joseph’s.
Aaronson, quien formó parte del plantel que disputó la Copa del Mundo 2022 y milita en el Leeds United, dejó la concentración después de la práctica del jueves con la intención de reincorporarse a tiempo para la sesión del sábado.
El evento generó curiosidad entre sus compañeros. Cristian Roldan comentó que había incertidumbre sobre el uso de teléfonos móviles durante la ceremonia y que Gio Reyna, ausente físicamente, se conectaría por FaceTime para presenciar el enlace.
El guardameta Chris Brady recordó los mensajes de despedida del mediocampista, entre ellos el típico “Buena suerte. No lo arruines” y el humorístico “Di ‘sí, acepto’”.
La familia Aaronson está profundamente ligada al fútbol estadounidense: su hermano Paxten juega profesionalmente, su hermana Jaden destacó a nivel universitario y su padre Rusty dirige una academia deportiva en Nueva Jersey.
Este caso recuerda la excepción concedida en 2016 a Christian Pulisic, quien se ausentó temporalmente para asistir a su baile de graduación escolar. La coincidencia subraya cómo, una década después, otro seleccionado nacional combina un momento personal trascendental con la exigencia de representar a su país en el Mundial.