En la víspera del inicio del Mundial 2026, la selección de Canadá sufrió una baja de gran relevancia: Marcelo Flores, joven mediocampista de Tigres y una de las figuras emergentes del equipo dirigido por Jesse Marsch, confirmó que no podrá participar en el torneo tras romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.
El accidente ocurrió durante la segunda mitad de la final de la CONCACAF Champions Cup contra Toluca, cuando, a los 75 minutos, una jugada dentro del área provocó el contacto que dejó a Flores tendido en el césped con dolor intenso. El jugador fue sustituido por André‑Pierre Gignac y, poco después, tuvo que abandonar el estadio asistido por el cuerpo técnico de Tigres.
El diagnóstico, anunciado por el propio futbolista en sus redes sociales, indica una lesión que exige un proceso de recuperación prolongado, habitualmente de al menos seis meses. En su mensaje, Flores expresó su agradecimiento a familiares, compañeros y aficionados, y prometió volver más fuerte.
El golpe anímico fue evidente; sus compañeros lo consolaron en el banquillo y, durante la premiación, Gignac le brindó apoyo mientras recibía la medalla de subcampeón. El entorno cercano al jugador ha sido clave para sobrellevar este momento difícil.
Hasta el momento, no se ha fijado una fecha exacta de regreso, pues dependerá de la evolución del proceso de rehabilitación. La ausencia de Flores representa una pérdida significativa para la Hoja de Maple, que ahora deberá reconfigurar su esquema ofensivo sin una de sus jóvenes promesas.