Jordyn Adams, de los Milwaukee Brewers, anunció este lunes su incorporación a los Mustangs de Southern Methodist University (SMU) para jugar como receptor abierto, a sus 26 años. Tras ocho años de carrera profesional, tres campañas en las Grandes Ligas y una última temporada en Triple A con los Nashville Sounds, el exjugador decide dar un giro radical y retomar el fútbol americano universitario.
Adams, quien fue prospecto de cinco estrellas en la generación 2018 y originalmente planeó asistir a la Universidad de Carolina del Norte para combinar béisbol y fútbol, optó por firmar con los Angels después de ser seleccionado en el Draft de la MLB en el puesto 17. Con un bono de firma sustancial, debutó en las ligas menores en 2018 y alcanzó la MLB en 2023. En mayo de 2026 puso fin a su trayectoria en el béisbol tras un último juego con los Nashville Sounds.
La decisión de volver a la NCAA es legal porque Adams nunca asistió a la universidad ni utilizó su elegibilidad académica. La normativa actual permite que un atleta inicie su conteo de años de elegibilidad al graduarse de la preparatoria o al cumplir 19 años, y la NCAA está evaluando la regla "5 en 5" que establecería un inicio de elegibilidad al momento de la graduación de secundaria.
Los Mustangs de SMU esperan que Adams aporte su velocidad y experiencia atlética al emparrillado, siguiendo el ejemplo de Monte Harrison, quien a los 30 años dejó el béisbol para jugar fútbol universitario en Arkansas. Los entrenadores de SMU señalan que el exjugador de Grandes Ligas podría convertirse en una pieza clave para revitalizar la ofensiva del equipo.
El caso de Adams subraya una tendencia emergente de atletas profesionales que, al concluir sus carreras en ligas mayores, buscan una segunda oportunidad en el deporte universitario, aprovechando la flexibilidad de la NCAA y la posibilidad de combinar educación y competición.