Gavin Yates‑Lyons, de 18 años, falleció el 31 de mayo de 2024 tras haber sido víctima de un tiroteo en Florida. El incidente tuvo lugar el 24 de mayo, pocas horas después de que el atleta participara en la ceremonia de graduación de su preparatoria en Georgia.
Según los informes policiales, el joven no era el objetivo del ataque; sin embargo, quedó atrapado en el fuego cruzado que se desató en un estacionamiento donde se celebraba una fiesta. Fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario, donde permaneció bajo cuidados intensivos durante varios días.
Yates‑Lyons estaba a punto de iniciar su carrera universitaria como jugador de fútbol americano en Ball State University. La universidad emitió un comunicado lamentando la pérdida y resaltando el talento y la dedicación del joven, quien había sobresalido tanto en el campo como en el aula.
Tras el tiroteo, familiares, amigos y miembros de la comunidad deportiva organizaron cadenas de oración y campañas de recaudación de fondos para apoyar a la familia con los gastos funerarios. En redes sociales, compañeros de equipo y seguidores rindieron homenaje al atleta, describiéndolo como una persona de gran corazón y una promesa del deporte.
La trágica muerte de Gavin Yates‑Lyons ha generado un llamado de atención sobre la violencia armada en los Estados Unidos y ha dejado un vacío en el mundo del fútbol americano universitario.