El médico de la selección nacional informó que Christian Eriksen, de 34 años, se encuentra estable y se espera que salga pronto del Hospital Universitario de Odense, donde fue ingresado tras colapsar en el amistoso internacional entre Dinamarca y Ucrania.
El incidente ocurrió a los 65 minutos del partido, cuando el mediocampista, sin balón, se llevó ambas manos al pecho y cayó al suelo. Fue atendido de inmediato por el cuerpo médico del estadio y, tras una breve evaluación, pudo abandonar el terreno de juego caminando por su propio pie.
Posteriormente, Eriksen fue trasladado al hospital para someterse a pruebas complementarias. En un comunicado, la Federación Danesa de Fútbol indicó que "está cuidando bien de los jugadores y del personal y mantiene un contacto regular con ellos".
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, expresó en Facebook sus "pensamientos más cálidos" hacia Eriksen y su entorno, y manifestó alivio al conocer la evolución favorable de su estado de salud.
El partido fue suspendido y no se reanudó, tras la consulta del árbitro con el cuerpo técnico y los jugadores de ambas selecciones.
Eriksen lleva implantado un desfibrilador cardioversor desde el paro cardíaco que sufrió en la fase de grupos del Campeonato Europeo 2021. A pesar de la gravedad del episodio, regresó a la actividad profesional con Brentford, luego con Manchester United y, actualmente, con el Wolfsburg de la Bundesliga, contrato que se extiende hasta la temporada 2026‑27.
Dinamarca no logró clasificarse para el Mundial 2026, que iniciará esta semana en Estados Unidos, Canadá y México.