La golfista mexicana Gabriela López logró un hito histórico al quedar empatada en el segundo lugar del US Women’s Open 2026, a tan solo un golpe de la campeona Nelly Korda. Este resultado, el mejor de México en un major femenino desde la época de Lorena Ochoa, consolida a López como una de las figuras más prominentes del golf nacional.
El torneo se cerró con una ronda final de 68 golpes (dos bajo par), sumando tarjetas de 68, 71, 70 y 68 para un total de 277 impactos, siete bajo par. Con este desempeño, compartió el subcampeonato con la inglesa Charley Hull en una edición considerada una de las más reñidas del circuito.
Durante la ronda final, López mantuvo el par en los primeros nueve hoyos y, en la segunda mitad, anotó birdies en los hoyos 10, 11, 13 y 18. Un bogey en el hoyo 16 le impidió disputar directamente el título, pero su cierre sólido le aseguró el podio. "Me siento genial, no me siento decepcionada en lo absoluto. Estoy muy feliz. Me di cuenta de que puedo ganar un Major, que puedo colocarme en estas posiciones en un back‑nine de Majors", declaró a Esto.
Un putt de 15 pies en los últimos hoyos mantuvo a López en la pelea hasta que Korda definió la competencia. "Fue un putt de una chingona, amo cada aspecto de ello, amo lo calmada que me sentí y cuando la emboqué no me volví loca, sentí muchas emociones, esto es para lo que juego", comentó la golfista.
El apoyo de la afición mexicana en el campo también fue determinante. "Escuchar mi nombre me dio energía como nunca antes. Me emociona que aquí en Riviera serán los Juegos Olímpicos en 2028 y espero que la afición latina y de Los Ángeles vengan en mayor número", añadió López.
Gabriela López nació en la Ciudad de México y comenzó a jugar golf a temprana edad, apoyada por su familia. Formó parte del equipo de golf de la Universidad de Arkansas (Razorbacks), donde obtuvo varios reconocimientos en el circuito colegial estadounidense. En 2016 ingresó al LPGA Tour y, en noviembre de 2018, ganó su primer título profesional en el Blue Bay LPGA, convirtiéndose en la segunda mexicana en triunfar en el máximo nivel, después de Lorena Ochoa.
Su trayectoria incluye representaciones en Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos y campeonatos mundiales, consolidándola como referente del golf latinoamericano y una inspiración para las nuevas generaciones de deportistas en México.