A escasas horas del encuentro inaugural de la Copa del Mundo 2026 entre México y Sudáfrica, dirigentes deportivos de ambas naciones se reunieron en el complejo Villas Tlalpan, de la CONADE, para reforzar la cooperación bilateral y delinear proyectos conjuntos de alto rendimiento y desarrollo social.
El encuentro estuvo encabezado por Rommel Pacheco Marrufo, director general de la CONADE, y Gayton McKenzie, ministro de Deporte, Arte y Cultura de Sudáfrica. Ambos coincidieron en que el deporte es una herramienta de transformación social y cultural.
Durante su discurso de bienvenida, Pacheco Marrufo felicitó a la delegación sudafricana por su participación en la apertura del Mundial y subrayó que, más allá de los resultados, el verdadero triunfo radica en dar lo mejor en el campo. "El mayor triunfo es dar todo en el campo", afirmó.
El funcionario mexicano presentó los avances del Mundial Social México 2026, una iniciativa gubernamental que busca ampliar el acceso al deporte y detectar talentos mediante torneos escolares y comunitarios, como la Copa CONADE y la Copa Escolar. El proyecto también incluye la construcción de infraestructura deportiva; hasta la fecha se han erigido más de 4,000 canchas de fútbol en todo el país.
McKenzie agradeció la cálida recepción y resaltó la afinidad entre ambos países en cuanto al papel del deporte como motor de inclusión y cohesión social. "Sudáfrica y México comparten la filosofía de que el deporte puede curar una nación fracturada", declaró.
La reunión contó con la participación de funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores y representantes de la delegación sudafricana, sentando las bases para una colaboración más estrecha en áreas como intercambios de entrenadores, programas de desarrollo juvenil y proyectos de infraestructura conjunta.
Con este acuerdo, México y Sudáfrica buscan no solo fortalecer sus equipos de alto rendimiento, sino también generar un legado social que perdure más allá del torneo, consolidando al deporte como agente de cambio en ambas sociedades.