Victor Wembanyama, la estrella francesa de 2.24 m que lidera a los Spurs en la primera final de la NBA con un jugador de su talla, reiteró este viernes que la confianza dentro del campamento sigue intacta pese a la desventaja 1‑3 contra los New York Knicks.
Los Spurs se convirtieron en el primer equipo en la historia de las Finales en liderar un partido por 29 puntos y aun así perder. Ahora deben ganar los tres encuentros restantes (Partido 5, 6 y 7) para evitar que los Knicks celebren el título.
Wembanyama, quien ha sido decisivo en dos eliminaciones de playoffs, destacó que el equipo ha aprendido de los errores: “Tenemos mucha confianza. No diría que fue tan difícil sacudirnos el Partido 4; fue más duro que cualquier otro encuentro. Ahora lo superamos. Son los playoffs, no hay tiempo para lamentarse”.
El escolta Stephon Castle respaldó al francés, señalando que el grupo ha demostrado su capacidad para actuar bajo presión: “Hemos hecho historia todo el año y, con la espalda contra la pared, podemos dar un paso al frente”.
Los Spurs han ganado todos los primeros cuartos de la serie, pero han desperdiciado esas ventajas en tres de los cuatro partidos. El próximo sábado, en el Partido 5, buscarán consolidar la ventaja temprana y, de ser necesario, repetir la hazaña el martes en el Partido 6, con la posibilidad de un decisivo séptimo juego el viernes.
Si logran la remontada, se unirán al Cleveland Cavaliers de 2016 como el segundo equipo en la historia de la NBA en revertir un déficit 1‑3 en una final. Los demás 37 intentos han fracasado.