La Selección Mexicana arribó a Guadalajara el 17 de junio de 2026 con el objetivo de afianzar el liderato del Grupo A en la Copa Mundial de la FIFA 2026. El traslado, autorizado por la FIFA, se realizó después de la victoria inaugural contra Sudáfrica y la concentración en el Centro de Alto Rendimiento (CAR), marcando la primera vez que el Tri actúa como local en una fase del Mundial.
El ambiente en la Perla Tapatía se tornó festivo: la ciudad se tiñó de verde, las calles se llenaron de seguidores y el gobierno estatal suspendió clases para facilitar la asistencia al partido contra Corea del Sur. La afición, movilizada en masa, acompañó al equipo desde el Aeropuerto Felipe Ángeles hasta el hotel, en contraste con ediciones anteriores donde la delegación permanecía aislada.
El Estadio Guadalajara está listo para recibir la segunda fecha del Grupo A, tras los encuentros contra Sudáfrica y la República Checa. La logística especial, que incluyó escoltas de autoridades y la interacción directa con los aficionados, ha generado tanto polémica como entusiasmo entre los seguidores del Tri.
Con el respaldo masivo de la afición y la expectativa de consolidar el liderato grupal, el próximo duelo contra Corea del Sur se perfila como decisivo para la campaña mexicana en el Mundial 2026.