Los Chicago Bulls dieron a conocer este miércoles a Tiago Splitter como su nuevo entrenador en jefe, sustituyendo a Billy Donovan, quien renunció tras seis temporadas al frente del equipo. La presentación oficial, realizada en la sede del club, marcó el inicio de lo que la directiva califica como una nueva era ganadora para la franquicia.
Splitter, de 2.11 m (6 pies 11 pulgadas) y 41 años, superó a un selecto grupo de candidatos que incluía a asistentes de los Minnesota Timberwolves, Atlanta Hawks y al propio Wes Unseld Jr., quien formó parte del cuerpo técnico de los Bulls la temporada pasada. Bryson Graham, vicepresidente ejecutivo de operaciones de baloncesto, elogió la “competitividad” y la capacidad de Splitter para conectar con los jugadores, atributos que consideró clave para el proyecto del equipo.
El brasileño llega a Chicago tras haber sido entrenador interino de los Portland Trail Blazers, donde condujo al conjunto a un récord de 42‑40 y a su primera aparición en playoffs desde la temporada 2020‑21, aunque fueron eliminados en la primera ronda por los San Antonio Spurs. Anteriormente, Splitter había trabajado como asistente en Brooklyn, Houston y, más recientemente, dirigió al Paris Basketball Club al campeonato de la Copa de Francia 2024‑25.
Como jugador, Splitter acumuló siete años en la NBA, destacándose con los San Antonio Spurs, donde ganó un título en 2014, y también pasó por Atlanta, Philadelphia y los Brooklyn Nets. Su experiencia tanto en la cancha como en la banca fue descrita por Graham como “una historia fenomenal” que aporta al club una visión internacional y un profundo conocimiento del juego.
El anuncio coincide con la reciente incorporación de Graham al mando del área de baloncesto, el movimiento más significativo del equipo desde su llegada el 4 de mayo. Con Splitter al frente, los Bulls buscan recuperar la gloria de la era de Michael Jordan, época que el propio entrenador recordaba ver en la madrugada mientras crecía en Brasil.
En sus primeras palabras, Splitter subrayó la importancia de “conectar” con los jugadores: “Eso es la base de todo lo que haces a este nivel. Si no lo haces, es muy difícil exigir y ganarse su respeto”. El nuevo técnico ya ha comenzado a trabajar con el plantel, con la vista puesta en la próxima temporada regular.