Durante la última edición del podcast Farsantes con Gloria, el reconocido narrador de TV Azteca, Christian Martinoli, reveló el monto que la cadena mexicana tuvo que desembolsar para asegurar la transmisión de 32 partidos del Mundial 2026. Según sus declaraciones, TV Azteca pagó 67 millones de dólares por el paquete, lo que se traduce en un costo aproximado de 2 millones de dólares por partido.
Martinoli puntualizó que, al igual que los boletos para los estadios se duplicaron respecto a la Copa del Mundo de Qatar 2022, los derechos de transmisión también experimentaron un notable incremento. Este alza responde tanto a la mayor demanda internacional como a la intensa competencia entre las dos grandes cadenas mexicanas, TV Azteca y Televisa, por cubrir los encuentros más relevantes del torneo.
Ambas televisiones compartirán la transmisión de 32 partidos por televisión abierta, incluyendo todos los duelos de la Selección Mexicana, la ceremonia inaugural, la gran final y las etapas de eliminación directa. Sin embargo, la estrategia de cobertura difiere: mientras los narradores de Televisa suelen estar presentes en los estadios, los de TV Azteca relatan los partidos desde sus estudios, lo que ha generado indirectas y una renovada rivalidad en redes sociales.
Martinoli también destacó que la audiencia varía según el equipo protagonista. Un encuentro con México genera una audiencia significativamente mayor que partidos entre selecciones de menor seguimiento, lo que justifica en parte el elevado precio que las televisoras mexicanas deben pagar.
En contraste, países como Paraguay adquieren los derechos de transmisión a costos mucho menores, lo que permite una cobertura más amplia y diversa. Esta disparidad evidencia la complejidad del negocio televisivo global, donde el valor de los derechos depende del mercado, el potencial de audiencia y las condiciones económicas locales.
El alto costo de los derechos ha generado debates internos en las cadenas mexicanas, pues implica una inversión sustancial que puede afectar la programación y la calidad de la cobertura ofrecida al público nacional.