El tribunal federal negó el amparo presentado por la defensa de Omar Bravo, exdelantero de las Chivas de Guadalajara, manteniéndolo bajo prisión preventiva en el Centro de Reinserción Social de Puente Grande, municipio de El Salto, Jalisco. La resolución que lo mantiene sujeto a proceso sigue vigente, por lo que el procedimiento penal continuará.
Bravo había solicitado el amparo como vía para anular la medida que le obliga a permanecer recluido y, de ser aceptada, habría permitido que el proceso siguiera con libertad bajo fianza. La autoridad federal, tras analizar el recurso, dejó intactas las medidas cautelares ya impuestas.
El caso, que se remonta a su detención en octubre de 2025 por presunto abuso sexual infantil agravado, avanza ahora a la fase intermedia previa al juicio oral. Según la denuncia, el exseleccionado habría agredido sexualmente a la hija de su entonces pareja cuando la menor tenía entre 10 y 11 años, manteniendo la conducta de forma reiterada.
Durante las audiencias, la representación de la víctima ha presentado pruebas consistentes: capturas de pantalla de mensajes, videos grabados por la menor y dictámenes psicológicos periciales. La defensa, por su parte, sigue apelando y busca alternativas cautelares distintas, aunque el juez ha reiterado la necesidad de mantener a Bravo bajo resguardo penitenciario para evitar riesgos de sustracción de la justicia o interferencia en el proceso.
Se prevé que el juicio oral concluya en octubre de 2026, fecha en la que se dictará sentencia. De resultar penalmente responsable, Omar Bravo podría enfrentar una condena de entre cinco y diez años de prisión ordinaria, según la gravedad del delito y la valoración de las pruebas.
Ante la gravedad del caso, el club Chivas de Guadalajara ha decidido retirar cualquier indumentaria, balón o recuerdo histórico relacionado con la figura de Bravo de su museo oficial.