En el primer encuentro de la doble cartelera, los Charros de Jalisco impusieron su poderío al vencer a los Saraperos de Monterrey por 11-1, dejando clara su intención de llevarse la serie. El pitcher ganador, Juan Pérez, controló la ofensiva rival durante cinco entradas, mientras que el lanzador derrotado, José Martínez, fue sacado antes de completar dos entradas tras recibir un golpe temprano del ataque jalisciense.
El impulso ofensivo se dio en la segunda entrada, cuando Alex Mejía abrió el marcador con un doble productor. A partir de ahí, el lineup se soltó: Alfredo Hurtado y Mateo Gil encendieron el rally, ampliando rápidamente la ventaja. En las terceras y cuartas entradas, Johneshwy Fargas y nuevamente Mateo Gil empujaron carreras adicionales, consolidando una ventaja que ya era pesada.
Los Saraperos apenas lograron romper el cero en la séptima entrada, cuando J.P. Martínez conectó un doble que permitió anotar a Donny Sands, evitando una blanqueada total.
Johneshwy Fargas se destacó con una jornada perfecta de 2‑2, aportando dos carreras impulsadas, dos anotaciones, un pelotazo recibido y una base robada, convirtiéndose en una pieza constante en las bases. Mateo Gil, por su parte, respondió en el momento clave al irse de 4‑3, con doblete incluido y cuatro carreras producidas, consolidándose como uno de los motores ofensivos del equipo.
El momento emotivo del juego llegó cuando Hugo Sánchez firmó su primer imparable en la Liga Mexicana de Béisbol, un gesto simbólico dentro de una noche completamente albiazul para los Charros.
Con este triunfo, los Charros se llevan el primero de la serie y del doble juego, marcando territorio y enviando un mensaje claro a sus rivales.