En una semana de alta intensidad, el joven mexicano Ricardo Escotto se plantó en el exigente circuito de Barcelona‑Catalunya para cumplir su primer compromiso en la FIA Fórmula 3, sustituyendo al estadounidense Brad Benavides por la escudería AIX Racing. A pesar de los incidentes que sacudieron la carrera Sprint, Escotto finalizó en la posición 23, repitiendo el mismo puesto en la carrera Principal y superando a sus compañeros de equipo, Fernando Barrichello y Yevan David.
El equipo aún no ha confirmado si el mexicano continuará en las próximas rondas europeas (Spielberg, Austria – 26‑28 jun; Silverstone, Reino Unido – 3‑5 jul), pero el desempeño mostró una rápida adaptación y madurez al volante.
Sin perder tiempo, Escotto cruzó el Atlántico para reincorporarse a la Indy NXT by Firestone en el circuito de Road America, Estados Unidos, al volante del monoplaza #76 de Juncos Hollinger Racing. En la primera carrera (9ª fecha) sorteó un choque múltiple en la primera vuelta, ascendió al Top 10 (10.º) y terminó 14.º tras la caída de rendimiento del auto. La victoria fue para Lochie Hughes, seguido por Josh Pierson y Alessandro de Tulio.
En la segunda carrera del domingo (10ª fecha), partió desde la posición 20 y, mediante una estrategia inteligente y aprovechando dos reinicios por banderas amarillas, mantuvo batallas rueda a rueda contra James Roe, Josh Pierson, Brice Aron y su propio compañero Alejandro Koreiba. Cerró la prueba en la 12ª posición, sumando puntos que lo colocan provisionalmente en el puesto 18 del campeonato con 141 puntos. El podio quedó liderado por Alessandro de Tulio, con Mateo Nannini y Tymek Kucharczyk.
Mientras la acción se desarrollaba en Wisconsin, la afición mexicana se hizo presente en la Ciudad de México con una "Indy Party" en la pista de karts K1 Speed (Acoxpa), celebrando el Día del Padre y mostrando su respaldo al piloto del #76.
El calendario no da tregua: Escotto y Juncos Hollinger Racing ya afinan la estrategia para la próxima doble jornada del 4 y 5 de julio en el Gran Premio de Mid‑Ohio, un circuito de 3,635 km con cambios de elevación, curvas de alta velocidad y frenadas ciegas que pondrán a prueba nuevamente el talento del piloto mexicano.