El joven mediocampista Gilberto Mora, de 17 años, volvió a encender la esperanza de un título mundial al declarar que México está listo para ser campeón después de la contundente victoria 3‑0 frente a Chequia, que consolidó al Tricolor como líder absoluto del Grupo A.
El triunfo completó una fase de grupos perfecta (nueve puntos de nueve posibles) que incluyó victorias 2‑0 contra Sudáfrica y 1‑0 contra Corea del Sur. El desempeño colectivo, la solidez defensiva y la eficacia ofensiva han elevado las expectativas de la afición y del propio cuerpo técnico dirigido por Javier Aguirre.
En la zona mixta, Mora afirmó: “No he hablado con mi familia, pero estoy seguro de que están orgullosos del partido que dimos todos. México está para ser campeón”. Estas palabras reflejan la confianza que el grupo ha desarrollado tras una ronda inaugural prácticamente impecable.
La postura optimista de Mora no es nueva. Cuando aún jugaba para los Xolos de Tijuana, ya había manifestado su convicción: “Creo que México está en casa. Nos falta creérnosla y nada más. Tenemos todo para ser campeones”. Hoy, sus declaraciones cobran mayor peso al verse respaldadas por los resultados.
Para el joven futbolista, participar como titular en un Mundial a tan temprana edad representa uno de los hitos más importantes de su carrera, y la confianza del técnico le ha permitido acumular minutos decisivos en el torneo más importante del fútbol.
Con el próximo enfrentamiento de dieciseisavos de final programado para el 30 de junio en el Estadio Ciudad de México, la Selección mexicana busca mantener la racha ganadora y seguir alimentando el sueño de una histórica conquista del título.