Guillermo Ochoa fue honrado con el Legacy Patch de la FIFA al iniciar el partido entre México y República Checa, disputado el 25 de junio de 2026 en el Estadio Ciudad de México. El parche, bordado en su uniforme antes de pisar la cancha, lo coloca entre un selecto grupo de futbolistas que incluye a Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Luka Modrić y Manuel Neuer.
El distintivo, que lleva la leyenda “FIFA World Cup Legacy”, se otorga a los jugadores que hayan disputado al menos un minuto en una Copa del Mundo. En el caso de Ochoa, la FIFA confirmó su elegibilidad pese a la controversia surgida por sus seis convocatorias y solo cuatro partidos jugados en mundiales anteriores.
El gesto coincidió con la victoria 3‑0 de México, que culminó la fase de grupos con nueve puntos, el mejor desempeño de la Selección en sus 17 participaciones. El Tri quedó primero del Grupo A y se prepara para enfrentar a uno de los mejores terceros de los grupos C, E, F, H o I el 30 de junio.
Al pitazo final, Ochoa no se dirigió directamente al vestuario. Se quedó en el campo, besó el poste, acarició el césped y, visiblemente emocionado, derramó lágrimas mientras sus compañeros lo rodeaban y lo cargaban. Fue una despedida emotiva para el portero que cerró su ciclo en el mismo estadio donde gran parte de su historia con la selección comenzó.
El Legacy Patch no se comercializa; su entrega se realiza en ceremonias previas a partidos oficiales o eventos especiales, y su diseño puede variar según la edición y el país anfitrión.