Katia Itzel García Mendoza se convirtió hoy en la primera árbitra mexicana en dirigir un partido varonil de la Copa del Mundo, al pitorear el encuentro entre Túnez y Países Bajos en el Estadio de Kansas City ante una audiencia global de 50 millones de espectadores.
Con 33 años, la nacida el 1 de septiembre de 1992 es la tercera mujer en alcanzar este hito, después de la francesa Stéphanie Frappart (Qatar 2022) y la estadounidense Tori Penso, quien también arbitró en esta edición del torneo.
Su trayectoria comenzó en la Tercera División en 2015 y, tras pasar al arbitraje profesional en 2016, obtuvo el gafete FIFA en 2019. Desde entonces ha participado en torneos de alto nivel: el Mundial Femenil 2023, los Juegos Olímpicos de París 2024, la Copa Oro masculina (donde fue la primera mujer en arbitrar) y, en 2024, hizo historia en la Liga MX al dirigir un partido del máximo circuito varonil, algo no visto en dos décadas.
En el Mundial 2026, García fue cuarta árbitra en tres encuentros antes de recibir la designación como árbitra central. Para el partido de Kansas City contó con la asistente mexicana Sandra Ramírez, el asistente español José Enrique Naranjo y el cuarto árbitro paraguayo Juan Gabriel Benítez.
Su formación académica en Derecho y Ciencias Políticas por la UNAM, que ella misma relaciona con la toma de decisiones y la justicia, ha sido clave en su desempeño. “Los árbitros son los que hacen que funcionen las cosas y se respeten las reglas”, declaró en una entrevista previa.
El logro fue reconocido por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, quien lo calificó como un ejemplo para niñas y niños de México y del mundo. Además, García ha sido nominada al premio a la Mejor Árbitra del Mundo 2025 por la IFFHS y recibió en 2024 el Premio Nacional de Deportes en la categoría de juez‑árbitro.
Con este pitazo, Katia Itzel García no solo marcó un hito deportivo, sino que redefinió el papel de la mujer en el arbitraje mexicano y mundial.