En la conferencia de prensa posterior al 3‑0 que México impuso a la República Checa en el Estadio Azteca, el técnico Miroslav Koubek señaló que la altura de la Ciudad de México y los numerosos vuelos realizados durante el torneo fueron factores que complicaron el desempeño de sus jugadores.
«Es cierto que nos costó trabajo jugar en la Ciudad de México, pero los jugadores dieron todo de sí. Considero que supieron manejar la altura», declaró Koubek, quien también añadió que el cansancio acumulado por los traslados afectó la capacidad física del plantel.
El entrenador checo no escatimó en reconocer la calidad del rival: «Anotaron tres goles. Quiero felicitar a México por la victoria de hoy. No jugamos tan bien; al principio generamos oportunidades, pero tuvimos errores tontos y nuestros rivales los aprovecharon».
Ante la pregunta sobre su continuidad al frente de la selección, Koubek respondió de forma rotunda: «En lo que respecta a mí, tengo un contrato. No me rindo a las batallas, voy a cumplir mi contrato».
Con la derrota, la República Checa quedó última del Grupo A y se despidió del Mundial después de 20 años de ausencia. El próximo reto será la UEFA Nations League 2026‑27, donde el equipo checo competirá en la Liga A (Grupo A3) contra potencias europeas, una oportunidad para reponer la confianza y reestructurar la plantilla.