En la jornada del 26 de junio de 2026, la Selección mexicana ingresó al minuto 78 al veterano arquero Guillermo Ochoa, quien recibió un reconocimiento especial durante el triunfo 0-3 contra Chequia. La decisión del técnico Javier Aguirre de darle ese espacio provocó una serie de reacciones en los medios, encabezadas por el comentario del narrador de TUDN, David Faitelson.
Faitelson publicó en su cuenta de X que “nuestro fútbol es de risa” al momento del ingreso de Ochoa y, tras una breve matización, sostuvo que “un Mundial no debería usarse para homenajes individuales”. Su postura fue percibida por una parte del público como una falta de reconocimiento a la trayectoria del portero, quien ha participado en seis Copas del Mundo, igualando a figuras como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Las críticas más visibles surgieron en el programa Fútbol Picante, donde los analistas Jorge Pietrasanta y Javier Alarcón lanzaron indirectas y descalificaciones contra Faitelson. Pietrasanta, sin nombrarlo directamente, señaló que “hay quien está poniendo en redes y diciendo que para qué el homenaje, para qué esto y para qué lo otro, porque siempre hay a quien ningún chile le embona”. Alarcón, por su parte, dirigió un ataque frontal, diciendo: “Te tuviste que caer de un árbol y pegarte en la cabeza si no te da emoción el hecho de que haya entrado Memo Ochoa unos minutos”.
El debate refleja una división entre quienes consideran que el Mundial es el escenario exclusivo para la competencia y quienes defienden que, en momentos de victoria, es apropiado reconocer la labor de figuras emblemáticas como Ochoa. La afición, inclusive rivales, mostró gestos de agradecimiento, mientras que la polémica en los medios subraya la sensibilidad que rodea los homenajes deportivos en eventos de talla mundial.
Guillermo Ochoa, con una carrera que abarca más de dos décadas, sigue consolidándose como una leyenda del fútbol mexicano. Su participación en el Mundial 2026, sumada a sus anteriores convocatorias, lo coloca en el selectísimo club de futbolistas con seis Copas del Mundo, reforzando su estatus de ícono nacional.