En la sesión de clasificación del Red Bull Ring, Austria, el piloto mexicano Noel León, de 22 años, se adjudicó la pole position de la Fórmula 2, marcando un hito histórico al ser el primer mexicano en lograrlo en la categoría que precede a la Fórmula 1. Con un tiempo de 1:15.544, superó a sus rivales en los minutos finales y aseguró la salida al frente para la carrera principal del domingo.
La clave del éxito fue una estrategia arriesgada diseñada por el ingeniero del equipo Campos Racing: enviar a León a la pista en solitario, sin aprovechar el rebufo de otros monoplazas. Esta decisión, poco habitual en un circuito donde el tráfico y la búsqueda de succión son habituales, le permitió ejecutar una vuelta limpia y sin interferencias, optimizando el rendimiento del coche y los neumáticos super blandos bajo altas temperaturas.
León describió la presión del momento: “Fue mucha presión porque estaba solo. La estrategia que eligió mi ingeniero fue bastante buena pero siempre arriesgada, porque no teníamos un solo coche en pista, así que no hubo rebufo. Pero sabíamos que teníamos el ritmo, así que confiamos en nosotros mismos y lo hicimos bien”.
El piloto había tenido un inicio de temporada complicado, con dificultades en la ronda inaugural de Australia, pero se recuperó con dos victorias en carreras sprint antes de alcanzar la pole en Austria. Tras la clasificación, celebró con un grito que resonó en el paddock: “Esto es tener los huevos grandes”.
El manejo de los neumáticos super blandos también fue determinante. León explicó que, pese a la degradación, logró mantener el ritmo y mejorar su tiempo en el segundo intento: “La goma estuvo bastante bien, incluso para dos vueltas. Cuando vi que en el primer intento no mejoraba mi tiempo, me preocupé por el segundo, pero logré mejorar”.
Con la pole, León partirá décimo en la sprint y liderará la carrera principal, consolidándose como la figura central del fin de semana austriaco. Su logro no solo escribe su nombre en la historia de la Fórmula 2, sino que abre la puerta a futuras generaciones de pilotos mexicanos que aspiran a la máxima categoría del automovilismo.
La hazaña de Noel León representa un antes y un después para el automovilismo mexicano, demostrando que el talento nacional puede competir al más alto nivel y sirviendo de referente para los próximos talentos que buscan llegar a la Fórmula 1.