Panamá cerrará su participación en la fase de grupos del Mundial de la FIFA 2026 el próximo sábado, cuando se enfrente a Inglaterra en el New Jersey Stadium, sede que también albergará la final del torneo. El conjunto panameño llega sin posibilidades de avanzar después de caer 1‑0 ante Ghana y Croacia, pero el entrenador Thomas Christiansen defendió el desempeño de sus jugadores y resaltó la identidad mostrada durante el certamen.
En la rueda de prensa previa al duelo, Christiansen declaró: “Me siento orgulloso de cómo hemos competido en este Mundial; es un Panamá muy reconocible, con cosas claras, compromiso, coraje y personalidad, y que puede mirarse a la cara con cualquier selección”. El técnico subrayó que el objetivo del plantel, desde el inicio de la preparación, era “dejar a Panamá lo más alto posible futbolísticamente y proyectar una imagen positiva”.
El entrenador también reconoció la calidad del rival, al que describió como “posiblemente el equipo más fuerte del grupo”. Sin embargo, mantuvo la confianza en la propuesta táctica de su equipo: “Nuestro objetivo es competir igual que lo hicimos contra Ghana y Croacia. Sabemos el potencial de Inglaterra, su buen lanzador Declan Rice y sus automatismos muy trabajados, por lo que debemos estar muy preparados”.
Entre los aspectos a corregir, Christiansen señaló la falta de claridad en la definición ofensiva: “Hemos generado y combinado bien, pero en el último tercio nos ha faltado un poco más de claridad”. Aun así, confía en que el último partido será una oportunidad para demostrar que Panamá es un buen equipo.
El técnico también reflexionó sobre la importancia de la experiencia: “Esta es mi primera Copa del Mundo como seleccionador y haber clasificado a Panamá para una segunda edición me llena de orgullo. Es cierto que queda un sabor amargo porque competimos bien, pero los resultados no nos acompañaron”.
Con la intención de despedirse del torneo con una actuación que confirme las sensaciones positivas de los primeros encuentros, Panamá buscará dejar una buena impresión ante uno de los favoritos del certamen, en un estadio histórico y bajo la mirada de los aficionados panameños y del mundo.