El 29 de junio de 2026, el portero palestino Saleem Al‑Ashqar, de 32 años, recibió varios disparos en la zona de Al‑Qarara, en la ciudad de Khan Younis, y falleció en el acto. La Asociación Palestina de Fútbol confirmó que el ataque fue perpetrado por el ejército de Israel y emitió un comunicado de profunda indignación, exigiendo justicia y el cese inmediato del conflicto bélico.
El enfrentamiento entre Israel y Palestina, que se intensificó en 2023, ha cobrado más de 100 000 vidas, de las cuales 442 son deportistas. A pesar de los llamados internacionales a un alto al fuego, los combates continúan, afectando a la población civil y a figuras públicas como Al‑Ashqar.
Hasta el momento, no se conocen los detalles de los ritos funerarios ni se ha identificado a los responsables judiciales del hecho. La comunidad internacional sigue observando el caso, mientras la familia de Al‑Ashqar enfrenta la pérdida y la responsabilidad de criar a su futuro hijo en medio de la violencia.
Este trágico episodio subraya la vulnerabilidad de los deportistas en zonas de conflicto y la urgente necesidad de garantizar su seguridad, incluso durante los eventos deportivos más importantes del planeta.