El jugador de la Selección Colombia, Jáminton Campaz, ha sido blanco de amenazas de muerte y de odio en redes sociales tras fallar el único gol que pudo haber llevado a su equipo a la victoria contra Suiza en los octavos de final del Mundial 2026.
El mediocampista, que disputaba su primer Mundial, quedó mano a mano con el arquero suizo en el minuto 114 del tiempo suplementario, tras una asistencia de Daniel Muñoz. Su remate se elevó por encima del travesaño, y la tanda de penales terminó 4-3 a favor de Suiza, eliminando a Colombia del torneo.
Desde el momento del fallo, Campaz recibió cientos de mensajes de insultos, amenazas de muerte y agresiones dirigidas también a su familia. Ante la gravedad de la situación, decidió no regresar a Bogotá con el resto del plantel y permaneció en Vancouver, donde se encuentra bajo protección policial.
En una publicación en su cuenta de Instagram (@bicho08_), el jugador informó a sus seguidores que había limitado su actividad en redes sociales por su seguridad, aunque continuó recibiendo ataques. "Mi familia y yo tememos por nuestra vida. No puedo volver a mi país mientras estas amenazas persistan", escribió.
La Federación Colombiana de Fútbol, a través de su presidente, condenó enérgicamente los excesos y solicitó a las autoridades canadienses y colombianas que investiguen y sancionen a los responsables. El Ministerio del Interior de Colombia también emitió un comunicado respaldando al jugador y garantizando su protección.
El caso ha reavivado el debate sobre la violencia digital en el deporte y la necesidad de mecanismos de protección para los atletas que enfrentan el escrutinio público. Expertos en seguridad cibernética advierten que la falta de regulación y la anonimidad en plataformas como Twitter e Instagram facilitan la proliferación de este tipo de agresiones.
Mientras tanto, Campaz sigue entrenando con su club argentino, Rosario Central, y espera poder regresar a Colombia cuando las autoridades aseguren su integridad y la de su familia.