La Selección Mexicana concluyó su campaña en el Mundial de la FIFA 2026 tras una derrota dramática 2-1 contra Inglaterra en el Estadio Azteca, quedando fuera en octavos de final. El desempeño del Tricolor y el hecho de ser país anfitrión se tradujeron en ingresos significativos para la Federación Mexicana de Fútbol (FMF).
Según el consenso de fuentes oficiales y medios especializados, la FMF recibió 16.5 millones de dólares como premio por su participación. Esta cifra supera ampliamente los 9 a 11 millones de dólares que percibieron los equipos eliminados en la fase de grupos.
De haber avanzado a cuartos de final, el premio habría alcanzado los 21.5 millones de dólares, según el esquema de bonificaciones establecido por la FIFA para la edición 2026, la primera con un formato ampliado y mayor número de selecciones.
Además del ingreso directo de la federación, la Ciudad de México, sede principal del torneo, experimentó una derrama económica notable al albergar la mayor cantidad de partidos, consolidándose como una de las principales beneficiarias fuera del terreno de juego.
En conclusión, la participación del Tricolor en el Mundial 2026 dejó un saldo financiero positivo tanto para la FMF como para la economía local, pese a la temprana eliminación del torneo.