Chicharito Hernández emitió una declaración pública a través de sus historias de Instagram en la que desmintió categóricamente la versión difundida por el periodista argentino Hugo Balassone, quien afirmó que el futbolista mexicano le habría dicho: “Ustedes son campeones del mundo, pero son malas personas”. El exgoleador de la Selección Mexicana aseguró que nunca pronunció esa frase en plural y que su comentario, de haber existido, se dirigió exclusivamente a “ese periodista mal educado”.
El episodio tuvo lugar durante el partido Argentina‑Egipto, donde Chicharito trabajaba como analista para FOX Sports Estados Unidos. Según Balassone, la tensión surgió tras la anulación de un gol egipcio y una posterior celebración efusiva del delantero argentino Lisandro Martínez, que habría provocado una respuesta verbal del mexicano.
Tras la difusión del relato de Balassone, la noticia se viralizó en medios y redes sociales, generando miles de reacciones que interpretaron el supuesto comentario como una descalificación al pueblo argentino. Hasta ese momento, Hernández no había ofrecido su versión.
En su primera publicación, el futbolista escribió “FAKE NEWS!!!!” y explicó que “jamás dije eso. Solo lo dije en singular hacia ese ‘periodista’ mal educado”. Añadió que su molestia se refería al comportamiento de una persona y no a una nacionalidad, subrayando su “gran afecto por Argentina y grandes amigos allí”.
Posteriormente, amplió su postura: “Una mala experiencia con una persona nunca representa a un país entero”. Hizo un llamado a que la rivalidad deportiva se mantenga dentro de la cancha y pidió evitar que las emociones del fútbol alimenten divisiones entre aficiones o naciones. Concluyó con un mensaje conciliador: “Un abrazo para toda Argentina”, acompañado de las banderas de México y Argentina.
Con esta aclaración, Chicharito busca cerrar una polémica que, hasta ahora, se había sustentado mayormente en el testimonio de Balassone. Aunque ambas partes mantienen versiones distintas, el exseleccionado dejó claro que su desacuerdo fue personal y no un ataque hacia Argentina, intentando desactivar una controversia que trascendió el ámbito deportivo.