La Selección Mexicana concluyó su participación en el Mundial 2026 con una derrota ante Inglaterra en los octavos de final, jugada en el estadio Coloso de Santa Úrsula. Además del impacto deportivo, el encuentro abrió la posibilidad de que la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) reciba una multa disciplinaria de la FIFA.
El reglamento disciplinario de la FIFA establece sanciones automáticas por acumulación de tarjetas amarillas y expulsiones durante la Copa del Mundo. En el partido contra Inglaterra, la FMF acumuló varias amonestaciones y la expulsión de César Montes, lo que, según el marco normativo vigente, podría traducirse en una penalización económica.
Hasta la fecha, la FIFA no ha publicado una resolución oficial que determine el monto exacto de la multa. La Comisión Disciplinaria de la FIFA sigue analizando los informes arbitrales y la decisión final dependerá de su dictamen.
Aun con la posible sanción, el balance económico del torneo resulta favorable para México. De haber avanzado a cuartos de final, el premio habría sido de 21.5 millones de dólares, y la derrama generada en la Ciudad de México como sede principal se tradujo en importantes ingresos por turismo y empleo temporal.
El reglamento también contempla consecuencias para las federaciones que no cumplan con el pago de las sanciones. Por el momento, la FMF permanece a la espera de la resolución oficial de la FIFA para conocer el monto y los plazos de pago.