El tackle izquierdo de los Rams, Alaric Jackson, quien fue detenido el 9 de junio bajo sospecha de violencia doméstica grave, ingresó a un programa de desvío que le permite evitar la presentación de cargos penales por el momento.
El portavoz de la Oficina del Fiscal de la Ciudad de Los Ángeles, Ivor Pine, confirmó a The Associated Press que el caso fue asignado el lunes a un programa de desvío previo a la presentación de cargos, disponible para personas que cumplan con los requisitos establecidos por la fiscalía. Esta audiencia constituye una alternativa al enjuiciamiento penal por delitos menores.
Según el Departamento de Policía de Los Ángeles, los agentes acudieron a la residencia de Jackson en el vecindario de West Hills, en el Valle de San Fernando, tras recibir una denuncia. NBC4 reportó que, presuntamente, Jackson intentó arrebatarle un teléfono a una mujer que creía que lo estaba grabando, y que la mujer presentaba rasguños en el brazo.
El caso sigue abierto y podrá ser reevaluado si surgen nuevos avances o pruebas. Mientras tanto, el equipo de los Rams emitió un comunicado indicando que están al tanto del incidente, que lo toman “muy en serio” y que, al tratarse de una situación legal en curso, no pueden ofrecer más comentarios.
Jackson ha sido titular del tackle izquierdo de los Rams durante las últimas tres temporadas, participando en 45 partidos de temporada regular y seis encuentros de playoffs. Después de haber sido agente libre no seleccionado en el draft, firmó en febrero de 2025 un contrato de tres años y 57 millones de dólares con el equipo.