Guillermo Ochoa cumplió 41 años el 13 de julio de 2026, justo después de disputar su sexta Copa del Mundo, récord histórico para un futbolista mexicano. Tras la concentración del Tri en el Mundial 2026, el portero se tomó unos días de vacaciones en familia y recibió una serie de felicitaciones, entre las que destacó la emotiva dedicatoria de Gilberto Mora, mediocampista de los Xolos de Tijuana.
En una historia temporal de Instagram, el joven de 17 años compartió una foto inédita de la primera vez que convivió con Ochoa, cuando el arquero ya defendía el arco del Tri y Morita era apenas un niño. Acompañó la imagen con el mensaje: “Feliz cumpleaños Don Memo, te quiero”. La publicación generó una ola de reacciones entre los aficionados, que adoptaron el apodo “Don Memo” como referencia a la diferencia de edad entre ambos.
El propio Ochoa respondió rápidamente: “Gracias mi niño”, manteniendo la dinámica de cariño y camaradería que se había instaurado en el grupo. Días después, el arquero volvió a felicitar a Morita por su graduación de preparatoria, escribiendo: “¡Felicidades, Morita! Me dio mucho gusto verte cumplir otra meta más. Disfruta este momento, porque el camino apenas comienza y todavía quedan muchos sueños por conquistar”. Añadió además un consejo: “Sigue aprendiendo, trabajando, disfrutando y siendo ese gran chavo que eres. El fútbol pasa muy rápido, pero las personas nunca olvidan a quien siempre fue buena persona”. Cerró el mensaje con “¡Orgulloso de ti! Att. Don Memo”.
En la misma publicación, Ochoa incluyó una imagen generada por inteligencia artificial donde ambos aparecen abrazados, Morita con toga y birrete, simbolizando la unión de generaciones dentro del Tri. La relación entre el veterano de 40 años y la “joya” de 17 años se volvió tema recurrente durante la concentración, con bromas como el video en el que Ochoa toca la puerta del cuarto del juvenil y le dice: “Gil, ya son más de las nueve y no has hecho la tarea”, entregándole plumones y un dibujo para colorear.
Morita, el jugador más joven de la convocatoria mexicana, se convirtió en el segundo titular más joven en la historia de los mundiales en partidos de eliminación directa, solo detrás de Pelé. Ochoa, por su parte, consolidó su legado con seis participaciones mundialistas y más de dos décadas de trayectoria internacional. La interacción entre ambos no solo humanizó al equipo, sino que también reforzó el mensaje de que el fútbol mexicano avanza con la experiencia de sus veteranos y la energía de sus jóvenes promesas.