Jordan Walker, de 24 años, hizo historia al ganar el Home Run Derby de la MLB, celebrado este lunes en el Citizens Bank Park. El derecho de los St. Louis Cardinals conectó seis jonrones en sus últimos seis swings, superando a Kyle Schwarber (11 jonrones) y asegurando el trofeo para la primera vez en la historia de la franquicia.
Walker inició la ronda final con un abucheo generalizado del público filadelfiano, que había animado a sus propios jugadores, especialmente a Schwarber y Bryce Harper. Sin embargo, el joven cardenal mantuvo la calma, mascando un chicle y con la gorra puesta hacia atrás al estilo de Ken Griffey Jr., y respondió con una serie de batazos que silenciaron a la multitud.
El momento decisivo llegó cuando Walker lanzó un jonrón de 401 pies que rebotó en la parte superior de la cerca del jardín central, elevando su total a 10 jonrones y asegurando la victoria. Tras el último swing, el estadio se iluminó con fuegos artificiales mientras Walker celebraba junto a su familia, incluido su padre, quien recordó los primeros tiros de su hijo a los seis años.
En la segunda ronda, Walker había derrotado a Junior Caminero de Tampa Bay, mientras que Schwarber había superado a Willson Contreras de Boston. La competencia se desarrolló bajo el nuevo formato de “swings” sin reloj, lo que permitió a los bateadores continuar su turno mientras siguieran conectando jonrones.
Schwarber, subcampeón por segunda vez, elogió la actuación de Walker: “Fue impresionante lo que hizo”. Por su parte, Walker, All‑Star por primera vez, ya acumula 22 jonrones en la temporada, superando su producción de los dos años anteriores.
Con este triunfo, los Cardinals añaden su primer título del Derby a su palmarés y Walker se consolida como una de las jóvenes promesas más emocionantes de la liga.