La inesperada dimisión de Diego Cocca del Atlas, anunciada apenas días antes del inicio del Apertura 2026, desató una disputa de versiones entre el entrenador y la nueva administración de Grupo PRODI. El club comunicó que no se alcanzó un acuerdo para prolongar la relación laboral, pero Cocca rompió el silencio a través de sus redes sociales, afirmando que su contrato estaba debidamente firmado, formalizado y plenamente vigente.
El estratega explicó que su regreso al banquillo rojinegro se debió al cariño que le profesaba al equipo y a su afición, y que la preparación para el torneo se realizó con total dedicación y profesionalismo. Según Cocca, la ruptura no respondió a un desacuerdo contractual, sino a una decisión unilateral de la nueva directiva, lo que lo “sorprendió profundamente”.
Fuentes cercanas al club indican que la divergencia se centró en la planificación deportiva: Cocca buscaba fichar a ciertos perfiles para reforzar al conjunto, mientras que la directiva impulsó contrataciones distintas, como Milton Valenzuela, Ryan Mmaee y Luís Esteves. De esta forma, la terminación del vínculo parece reflejar un cambio de modelo institucional más que un conflicto contractual.
En su despedida, Cocca agradeció a la afición rojinegra y reconoció la etapa exitosa encabezada por Grupo Orlegi, a quien deseó éxito en la construcción de un Atlas competitivo, pese a su desacuerdo con PRODI. El técnico reiteró que el club “siempre ocupará un lugar muy especial en su vida”.