Francia quedó eliminada del Mundial 2026 tras perder 2‑0 ante España en la semifinal disputada en el Estadio de Texas, lo que dejó al exdelantero de Tigres, André‑Pierre Gignac, destrozado. Gignac, que seguía el encuentro desde un palco, se cubrió el rostro con las manos y mostró una profunda tristeza al ver desvanecerse la ilusión de su selección.
El gol de Pedro Porro, que selló la victoria española, fue el detonante de la emotiva reacción del futbolista francés. Las cámaras de TUDN captaron al jugador visiblemente afectado, contrastando con su ánimo previo al partido, cuando se le vio animando a Kylian Mbappé y a sus compañeros.
Con la derrota, Les Bleus, que habían sido considerados favoritos, se enfrentarán al perdedor del cruce entre Argentina e Inglaterra en el partido por el tercer puesto. Mientras tanto, España jugará la final el 19 de julio en el Estadio Nueva Jersey, rompiendo una sequía de 16 años sin llegar a instancias finales.
El técnico Didier Deschamps, tras el encuentro, admitió la falta de dominio del juego y responsabilizó a su equipo por la falta de contundencia ofensiva. También criticó algunas decisiones arbitrales, en particular el penal a favor de Lamine Yamal, pero reconoció que la culpa principal era del desempeño colectivo.
La escena de Gignac, que había sido una figura destacada de la Liga MX con Tigres, subraya el impacto emocional que la eliminación tiene en los jugadores que siguen de cerca a su selección, aun cuando no forman parte del plantel titular.