El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha programado una audiencia a puerta cerrada para el 8 de octubre en su sede de Lausana, Suiza, con el objetivo de resolver la disputa que enfrenta a la Federación Senegalesa de Fútbol y la Confederación Africana de Fútbol (CAF) contra la Federación Real Marroquí de Fútbol. La audiencia, que decidirá quién será reconocido como campeón de la Copa Africana de Naciones 2025, se llevará a cabo sin que se haya fijado una fecha para la publicación del veredicto, lo que sugiere que la decisión podría tardar varios meses.
El caso se originó tras la polémica final celebrada el 18 de enero en Rabat, donde Senegal venció a Marruecos 1‑0 en tiempo extra. Días después, la CAF revocó el triunfo senegalés al considerar que el equipo abandonó el campo en protesta por un penal a favor de Marruecos, declarando a los anfitriones como campeones.
La controversia no solo ha polarizado a los aficionados y dirigentes del fútbol africano, sino que también ha generado repercusiones políticas. El rey Mohammed VI indultó a 18 seguidores senegaleses encarcelados por disturbios en el estadio, mientras que la decisión de la CAF fue criticada por contravenir la normativa que establece la autoridad definitiva del árbitro en el terreno de juego.
Durante el Mundial, mientras Marruecos alcanzó los cuartos de final y Senegal cayó en octavos contra Bélgica tras perder una ventaja de 2‑0, la preparación de la audiencia del TAS se mantuvo en marcha, evidenciando la magnitud del conflicto.
El TAS, máximo órgano de justicia deportiva, examinará exhaustivamente los argumentos de ambas partes. Los jueces suelen tardar varios meses en emitir su fallo, lo que mantiene en suspenso la legitimidad del título y la posible reconfiguración de la historia del fútbol africano.
En caso de que el TAS anule la decisión de la CAF, Senegal podría recuperar el título, mientras que una confirmación del veredicto mantendría a Marruecos como campeón, reforzando su creciente influencia en la política futbolística internacional, especialmente de cara a la coorganización del Mundial 2030 con España y Portugal.