La Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) confirmó que la Copa Oro 2027 volverá a celebrarse en México, rompiendo una ausencia de 24 años desde la última edición del torneo que se disputó en el país en 2003.
El anuncio se produce tras el exitoso desempeño organizativo de México en la Copa del Mundo 2026, donde el país acogió 13 partidos distribuidos entre la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La experiencia operativa, la infraestructura modernizada y el impacto económico generado por el Mundial servirán como base para la planificación de la Copa Oro.
Según fuentes de la Concacaf, la intención es que varias sedes mexicanas vuelvan a abrir sus puertas a las selecciones de la región, aunque aún no se ha definido el número exacto de encuentros ni los estadios que albergarán los partidos. La estrategia busca capitalizar el legado del Mundial, mantener el interés de la afición y reforzar el carácter regional del certamen.
Durante más de dos décadas, Estados Unidos se consolidó como la casa permanente de la Copa Oro, pero el regreso de México como anfitrión representa un cambio significativo que permitirá acercar la competencia a una de las aficiones más apasionadas del continente.
El retorno de México al escenario de la Copa Oro también forma parte de una visión más amplia de la Concacaf para diversificar los escenarios del torneo y fortalecer la presencia del fútbol en toda la región, garantizando que el legado del Mundial 2026 continúe más allá del silbatazo final.