Neymar Jr. confirmó de forma definitiva su retiro de la selección brasileña tras la eliminación del equipo en los octavos de final del Mundial, donde perdió 2‑1 contra Noruega. Con la voz entrecortada por el llanto, el delantero de 34 años declaró: "Aquí se acaba".
El máximo anotador histórico de Brasil, con 80 goles, había sido convocado al torneo casi tres años después de su último partido con la Canarinha. En Qatar disputó apenas 37 minutos en dos encuentros y anotó un penalti que no bastó para evitar la eliminación.
Tras el Mundial, Neymar regresó al Santos, club con el que tiene contrato hasta fin de año y que lucha por no descender en el Brasileirão. El martes debutó con dos goles en el empate 2‑2 contra Chapecoense, celebrando su primera anotación del torneo local con un gesto que imitó la distribución de cartas, en respuesta a críticas por su participación en un torneo de póker mientras sus compañeros jugaban la ida de los playoffs de la Copa Sudamericana.
En el partido de vuelta de la fase de grupos de la Sudamericana, el jugador comenzó en el banquillo y entró después del descanso, contribuyendo a que Santos asegurara su clasificación sin mayores sobresaltos.
Con este anuncio, Neymar cierra un ciclo que incluyó tres Copas del Mundo, una Copa América y la conquista de la Liga de Campeones de la UEFA, dejando un legado que ahora se mantendrá en los libros de historia del fútbol brasileño.