El viernes, Carlos Cordeiro, consejero principal del presidente de la FIFA Gianni Infantino, anunció su dimisión inmediata, argumentando una oposición categórica al proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), que busca crear una empresa abierta a inversión privada para gestionar los derechos comerciales y de eventos de la entidad mundial del fútbol.
Cordeiro, de 70 años, lleva más de cinco años en la FIFA y había sido nombrado por el expresidente de EE. UU., Donald Trump, como consejero del grupo de trabajo de la Casa Blanca encargado de supervisar los preparativos del Mundial de Clubes 2025 y del Mundial 2026. Su salida representa otro golpe duro para Infantino, quien enfrenta una creciente resistencia de confederaciones continentales y federaciones miembros.
La UEFA, que agrupa a 55 federaciones europeas, amenazó unánimemente con no participar en las próximas competiciones de la FIFA, incluido el Mundial, si no se abandona el proyecto. La CONCACAF, con 41 federaciones de Norte, Centroamérica y Caribe, y la AFC, que se alineó con la posición europea, también rechazaron la iniciativa, calificándola de amenaza para la integridad del torneo.
Según la FIFA, la FFE tendría como objetivo recaudar hasta 4,200 millones de dólares, elevando a 10 mil millones la financiación del desarrollo del fútbol en los próximos cuatro años. Los inversores privados podrían adquirir una participación minoritaria, alrededor del 20 por ciento, en una empresa valorada en 20 mil millones de dólares.
Cordeiro criticó la medida, señalando que la FIFA ya dispone de recursos financieros extraordinarios y que “vender una participación permanente en el activo más preciado del fútbol para levantar 4,200 millones de dólares no tiene sentido; es hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente”.
A pesar de la oposición masiva, la FIFA reiteró su intención de continuar con un proceso de consultas “abiertas y democráticas” para llevar a buen puerto el proyecto, argumentando que la inversión privada permitiría financiar programas de desarrollo en todo el mundo.