En el Estadio Cuauhtémoc, Chivas y Puebla se repartieron un empate 1-1 que dejó al conjunto dirigido por Gabriel Milito con apenas una victoria en sus tres primeros compromisos del Apertura 2026, acumulando cuatro puntos de un máximo posible de nueve.
El marcador se abrió al minuto 26 cuando Eduardo Mustre, de Puebla, aprovechó una ocasión frente al arco y obligó a los rojiblancos a reaccionar. A partir de ese momento, Armando “Hormiga” González, quien había sido una de las piezas más activas en ataque, buscó sin éxito el gol que le devuelva la confianza, topándose repetidamente con la actuación del guardameta Ricardo Gutiérrez.
Con el empate conseguido en el minuto 70, Milito decidió retirar a González para dar entrada a Ángel Sepúlveda. La sustitución no fue bien recibida por el delantero; tras estrechar la mano del técnico, pateó un objeto del césped y arrojó al suelo el vendaje que llevaba, gestos que fueron captados por cámaras de ESPN y rápidamente viralizaron en redes sociales.
Las imágenes desataron un debate entre la afición rojiblanca: algunos atribuyen la reacción a la presión por la sequía goleadora de González, mientras que otros la consideran una respuesta exagerada a la intensidad del encuentro.
En los minutos finales, Chivas intentó retomar la iniciativa, adelantó líneas y presionó la defensa poblana, pero la resistencia local impidió que el marcador se moviera nuevamente. Con este resultado, el equipo se ubicó momentáneamente en el octavo lugar de la tabla, aunque aún le quedan varias jornadas por disputar que podrían afectar su posición.
El futuro inmediato del proyecto Milito dependerá, en parte, de cómo maneje la presión sobre González, quien sigue siendo un elemento clave en el esquema ofensivo de Chivas, pero cuya falta de gol se ha convertido en un tema de conversación permanente entre los seguidores del Rebaño.