Gilberto Mora, el delantero de los Xolos de Tijuana, vivió su debut soñado en el Mundial 2026 al convertirse en el futbolista mexicano más joven en disputar minutos en una Copa del Mundo, y lo hizo junto a su ídolo de la infancia, Guillermo "Memo" Ochoa.
En una rueda de prensa previa al partido de la Leagues Cup contra Austin FC, Mora recordó la magnitud del momento: “Memo es un ídolo que tuve desde chiquito. Fue un placer, un orgullo y un sueño hecho realidad poder jugar y ser compañero de él en un Mundial”. El arquero, que debutó en 2004 y acumula seis participaciones en Mundiales, representó para el joven una referencia de constancia y liderazgo.
El vínculo entre ambos se consolidó cuando ambos coincidieron en la Selección Mexicana durante el torneo. “Siempre veía los partidos de la Selección y él estaba en la portería”, señaló Mora, quien ya había admirado al guardameta antes de entrar al vestuario del Tri.
El encuentro no solo marcó el debut de Mora, sino también la despedida de Ochoa del escenario mundialista, simbolizando un cruce de caminos entre generaciones. “Agradecerle por todos los momentos que vivimos, los videos, todo ese tiempo en la concentración. Le deseo lo mejor”, expresó el joven delantero.
Tras el Mundial, Mora regresó a los Xolos con una nueva perspectiva y la convicción de que compartir cancha con su ídolo le ha brindado la confianza necesaria para aspirar a jugar en Europa. La experiencia, según él, se mantiene como uno de los capítulos más valiosos de su trayectoria profesional.