El 2 de julio de 2025 el boxeador mexicano Julio César Chávez Jr. fue detenido en territorio estadounidense y, tras ser acusado de supuesta relación con el Cártel de Sinaloa, fue deportado a México. Un juez mexicano le permitió seguir el proceso en libertad, pero la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene la causa abierta por presunta delincuencia organizada y tráfico de armas.
Chávez Jr. confirmó que, mientras la investigación siga activa, no podrá ingresar a Estados Unidos ni salir del país sin autorización judicial. “Ahorita no puedo ir a Estados Unidos, el proceso sigue, pero todo va bien porque la verdad, pues como te digo, no hay nada”, declaró en una entrevista con la prensa.
El pugilista, nacido en Culiacán, Sinaloa, ha sido vinculado a criminales por aparecer en fotografías con personas que, según él, simplemente le solicitaron una foto. “Soy de Culiacán, no tengo seguridad, ando solo y si alguien se acerca me toma una foto y después dicen que me junté con quien sea”, explicó, rechazando cualquier vínculo delictivo.
En defensa de su patrimonio, Chávez Jr. ofreció sus estados de cuenta bancarios, argumentando que todo el dinero proviene de sus actividades en el ring. “Todas mis cuentas pueden checarlas; es el mismo dinero que he ganado boxeando”, afirmó.
A pesar de la polémica, el ex campeón sigue activo. En abril de 2026 derrotó a John Caicedo y, en junio, nocauteó a Ángel Julian Sacco en la Arena San Luis Potosí, señalando que este combate marcó el inicio de una nueva etapa tras superar adicciones y problemas legales.
Chávez Jr. anunció que planea permanecer en el boxeo al menos dos o tres años más, buscando rivales de mayor nivel y aspirando a volver a disputar un cinturón mundial, siempre que sus condiciones físicas lo permitan.