Romina Hinojosa, la primera mexicana en arrancar el Tour de Francia Femenil, continúa en la prueba a pesar de que su equipo Lotto‑Intermarché ha visto reducirse de siete a solo tres corredoras. Las bajas de Dina Boels, Elisabeth Ebras, Marieke Meert y Sterre Vervloet limitan las opciones tácticas, pero la joven de 23 años mantiene una actitud positiva y enfocada en terminar la ronda francesa.
En declaraciones realizadas durante la tercera etapa, Hinojosa describió la experiencia como una mezcla de momentos difíciles y valioso aprendizaje, reiterando que su objetivo principal es llegar hasta Niza, donde concluirá la edición 2026. "Mi meta es completar cada recorrido y demostrar que las mexicanas pueden competir al máximo nivel", afirmó la ciclista.
La mexicana terminó la tercera jornada en la posición 85 con un tiempo de 4 h 26 min 18 s, en una etapa dominada por la noruega Sigrid Haugset. Además, superó la cuarta etapa, una contrarreloj individual que puso a prueba su resistencia y técnica.
Más allá de la clasificación general, la presencia de Hinojosa en el pelotón internacional representa un precedente para futuras generaciones y subraya el crecimiento del ciclismo mexicano en los últimos años. Su desempeño busca inspirar a otras mujeres a practicar este deporte y a abrirse camino en escenarios tradicionalmente dominados por potencias europeas.
Con el equipo reducido, la ciclista deberá gestionar sus esfuerzos en las exigentes etapas de montaña que restan, manteniéndose dentro del límite de tiempo para culminar la carrera. Completar el Tour no solo sería un logro personal, sino también un hito histórico para el deporte nacional.