Hirving "Chucky" Lozano inicia una nueva etapa en su carrera al firmar un préstamo de un año con opción de compra al LA Galaxy, uno de los clubes más emblemáticos de la Major League Soccer (MLS). Según fuentes de la Asociación de Jugadores de la MLS, el contrato contempla una remuneración superior a los 9.33 millones de dólares que percibía en San Diego FC, lo que lo sitúa entre los futbolistas mejor pagados de la liga.
El esquema salarial incluye un salario base, bonos por rendimiento e incentivos, con la particularidad de que San Diego subsidiará parte de la ficha. De confirmarse los montos, Lozano quedaría solo por detrás de Lionel Messi (≈ 28.3 M USD en Inter Miami), Son Heung‑min (≈ 11.1 M USD en LAFC) y Rodrigo De Paul (≈ 9.7 M USD en Inter Miami).
La llegada del seleccionado mexicano responde a la estrategia del Galaxy de reforzar su ataque y revitalizar su imagen comercial. Con experiencia en PSV Eindhoven, Napoli y la Selección Mexicana, Lozano aporta un perfil internacional que el club espera convierta en impulso deportivo y de audiencia.
El paso anterior de Lozano por San Diego FC estuvo marcado por una relación conflictiva con el director técnico Mikey Varas, que culminó en su exclusión del primer equipo y una inactividad de casi nueve meses. El episodio le costó la convocatoria al Mundial de 2026 y generó críticas sobre su desempeño, pese a registrar 11 goles y 9 asistencias.
Con la salida de San Diego, el LA Galaxy se presenta como la opción más sólida para relanzar la carrera del delantero dentro de la MLS. La operación, una de las más relevantes del mercado norteamericano en 2026, destaca tanto por su impacto deportivo como por las cifras salariales que reconfiguran el ranking de ingresos en la liga.