En una entrevista concedida a Box Televisa, Saúl "Canelo" Álvarez confirmó que la idea de disputar una pelea en el Estadio Azteca le resulta un honor y que no descarta subir al ring en ese icónico recinto en algún momento de su carrera. La respuesta llega tras la declaración de Emilio Azcárraga, quien propuso replicar el éxito de la histórica función de Julio César Chávez en el mismo estadio, argumentando que el prestigio del boxeador y el entusiasmo del público mexicano hacen viable el proyecto.
Azcárraga, durante una entrevista con TUDN, subrayó la oportunidad de organizar una pelea bajo el formato de gran capacidad, resaltando la importancia del boxeo nacional y la capacidad del Azteca para generar un espectáculo sin precedentes. Por su parte, Canelo señaló que la energía del recinto es única y que la posibilidad de pelear allí representa un hito que le gustaría alcanzar.
Paralelamente, el jeque Turki Al‑Sheikh, quien mantiene un contrato con el campeón, ha manifestado su intención de organizar una función de despedida que apunte a una asistencia récord de 500,000 personas, cifra que supera ampliamente la capacidad oficial del Estadio Azteca. Aunque la cifra es simbólica, refleja la magnitud que se busca para la última presentación del boxeador.
Mientras se discuten estos planes, Canelo mantiene la concentración de cara a su próximo compromiso el 31 de octubre en Riyadh, Arabia Saudita, donde enfrentará a Christian Mbilli por el título mundial del CMB en la división de 168 libras. El combate será su primera aparición como retador después de perder el campeonato indiscutido ante Terence Crawford y someterse a una cirugía de codo, marcando una pausa de más de un año para su recuperación física y mental.
La posibilidad de que el jalisciense celebre su retiro en el Estadio Azteca sigue en pie, y la propuesta de Azcárraga ha ganado fuerza como una opción viable para un evento que podría superar cualquier registro previo en el deporte mexicano.