Javier "Chicharito" Hernández admitió en el episodio de su podcast "Learning to be a Human" que enfrenta una deuda anual de aproximadamente un millón doscientos mil dólares, derivada del acuerdo económico establecido tras su divorcio con Sarah Kohan.
El futbolista explicó que la obligación de manutención, fijada en 100 mil dólares mensuales, se originó cuando, en 2021, la exesposa presentó ante la corte documentos que exigían dicha cantidad, basándose en los ingresos que Hernández percibía entonces como jugador del LA Galaxy (unos ocho millones de dólares anuales).
Según Hernández, la carga financiera le obliga a destinar una parte significativa de sus ingresos para cumplir con la pensión, lo que él describió como una "deuda millonaria" que debe saldar cada año para poder pasar tiempo con sus hijos, Noah (7 años) y Nala (5 años), quienes residen mayormente con su madre en Londres.
El exfutbolista manifestó su dolor por la imposibilidad de convivir con sus hijos de forma constante, señalando que la distancia y el acuerdo de manutención limitan su presencia en la vida cotidiana de los menores.
Javier Hernández y Sarah Kohan contrajeron matrimonio en marzo de 2019 y anunciaron su separación a finales de 2020; el divorcio se formalizó en 2021. La situación financiera y personal del delantero mexicano se ha convertido en tema de amplio debate mediático, resaltando los retos que enfrentan los deportistas de élite al equilibrar sus carreras con responsabilidades familiares.