En una noche de medianoche en el Arthur Ashe Stadium, el número 1 del mundo de hace tres años, Novak Djokovic, sufrió una sorpresiva derrota en la primera ronda del US Open 2026. El argentino Mariano Navone, número 49 de la ATP, se impuso por 7‑6 (7‑5), 5‑7, 4‑6, 6‑2 y 6‑1, poniendo fin a una contienda de cuatro horas y 36 minutos que dejó al serbio físicamente quebrado y emocionalmente agotado.
Esta eliminación representa la primera vez que Djokovic pierde en la ronda inicial de un torneo de gran calibre desde el Australian Open 2006, y la primera derrota en su debut en Flushing Meadows desde su llegada en 2005. A sus 39 años, la caída podría significar un punto de inflexión definitivo en su búsqueda del tan ansiado título número 25 de Grand Slam.
Navone, de 25 años, describió su victoria como "un sueño hecho realidad" y elogió la pista y el escenario: "Seguro es lo mejor que me he sentido en una pista. Esta pista increíble, el escenario más grande, es increíble". Con su triunfo, se convirtió en el único tenista en vencer a Djokovic en su debut en Flushing Meadows.
Durante el partido, Djokovic mostró señales de malestar: recibió medicación, aplicó hielo en rostro y nuca, y vomitó en la banda en varias ocasiones. A pesar de su esfuerzo por mantenerse en la lucha, el serbio no pudo superar los calambres y la pérdida de energía que se acentuaron en el cuarto set, donde Navone dominó ocho juegos consecutivos.
El serbio, sin la presencia de Jannik Sinner ni de Carlos Alcaraz, intentó recuperar el control tras ganar el segundo y tercer set, pero la falta de condición física le impidió sostener el nivel necesario. Al final, Djokovic felicitó a Navone con una sonrisa, pese a la evidente frustración.
El resultado abre una nueva etapa en el torneo, mientras Navone avanza con confianza y Djokovic deberá replantear su estrategia y su estado físico de cara a los próximos desafíos del circuito.