La Sala de lo Penal del Juzgado Segundo de Distrito en la Ciudad de México dictó sentencia el pasado 30 de agosto contra Raúl Asencio, quien fue hallado culpable de conducir bajo los efectos del alcohol. La condena incluye tres años de prisión, una multa de 150,000 pesos y la suspensión de su licencia de conducir por cinco años.
Los hechos se remontan al 12 de junio, cuando la policía de tránsito detuvo a Asencio en la avenida Insurgentes Sur tras observar que su vehículo presentaba una maniobra errática. Al realizar la prueba de alcoholemia, el agente constató un nivel de alcohol en sangre de 0.12%, superando el límite legal de 0.04%.
Durante el proceso judicial, la defensa argumentó que Asencio había consumido una mínima cantidad de licor en una reunión familiar y que la prueba de alcoholemia pudo haber sido afectada por factores externos. Sin embargo, el tribunal desestimó dichos argumentos, señalando que la evidencia era contundente y que el acusado había sido reincidente en infracciones de tránsito.
El juez a cargo del caso, el magistrado Carlos Hernández, enfatizó la necesidad de aplicar sanciones ejemplares para desalentar la conducción bajo los efectos del alcohol, especialmente en una ciudad con altos índices de accidentes viales. "La impunidad no es una opción cuando la vida de los ciudadanos está en juego", declaró el magistrado.
Raúl Asencio, quien se desempeñó como director de operaciones en una empresa de logística, compareció en la audiencia y aceptó la sentencia, manifestando su intención de cumplir la pena y de participar en programas de rehabilitación. "Lamento profundamente haber puesto en riesgo a otros conductores y peatones. Cumpliré con la sanción y buscaré enmendar mi conducta", afirmó.
Organizaciones de la sociedad civil, como la Asociación Mexicana de Seguridad Vial, aplaudieron la decisión judicial y reiteraron la importancia de campañas de concientización sobre los peligros del alcohol al volante.