La adaptación a un trazado inédito exige una precisión milimétrica donde cada metro cuenta para encontrar la trazada ideal. Sin embargo, la prisa por descifrar los secretos de un asfalto virgen puede transformar una simple sesión de pruebas en un trámite administrativo sumamente oneroso.Este escenario se materializó durante la primera práctica libre del Gran Premio de España en el nuevo circuito Madring. El piloto mexicano Sergio Pérez recibió dos sanciones económicas consecutivas por exceder el límite de velocidad en la zona de garajes, acumulando un total de mil setecientos euros para su escudería Cadillac.La primera infracción ocurrió cuando su monoplaza circuló a más de ochenta y seis kilómetros por hora, mientras que trece minutos después la telemetría registró un exceso aún mayor. En el aspecto deportivo, el mexicano finalizó en la vigésima primera posición, por delante de su compañero Valtteri Bottas, en una sesión encabezada por George Russell.El estreno de este trazado en la capital española representa un desafío monumental para toda la parrilla. La pista combina sectores urbanos con curvas de alta inclinación como La Monumental, lo que obliga a los equipos a priorizar la clasificación ante la anticipada dificultad para realizar adelantamientos.El resto del fin de semana servirá para que los ingenieros terminen de calibrar las referencias de frenado en los muros cercanos. La actividad en la capital española concluirá el domingo con la carrera principal tras décadas de ausencia de la máxima categoría en la región.