El paso de Allan Saint-Maximin por el Club América fue tan breve como intenso. Llegó en agosto de 2025 con expectativa de convertirse en referente ofensivo, pero apenas seis meses después anunció su salida debido a un episodio de racismo contra sus hijos en una escuela de la Ciudad de México. El francés aseguró que no fue culpa del club ni de la afición azulcrema y expresó cariño por la institución.
La llegada de Saint-Maximin fue celebrada como un golpe de autoridad, pero su rendimiento en el campo fue irregular y solo disputó 16 partidos. Su verdadero detonante para partir fue el racismo sufrido por sus hijos, que tuvo que explicarles que no era normal aceptarlo.
El francés relató que habló con ellos sobre lo ocurrido y dijo: "Son personas al azar que dicen cosas e intentan atacar a tu familia. Nunca sabes realmente a quién apoyan ni por qué lo hacen, pero cuando esto afecta a tus hijos, no hay muchas opciones". El club respaldó públicamente al jugador y condenó cualquier acto de discriminación.
La salida del francés generó críticas en redes sociales, donde parte de la afición lo acusó de ser poco profesional. Sin embargo, Saint-Maximin aseguró que no guarda resentimiento contra México ni contra América y mantiene el cariño por la institución que le abrió las puertas.
De esta manera, el paso de Allan Saint-Maximin por América fue un capítulo breve pero intenso marcado por la ilusión de un fichaje bomba, el dolor de un episodio de racismo y toda la polémica que rodeó su salida. Sus declaraciones dejaron claro que su decisión fue un acto de responsabilidad paterna más que deportiva.