La logística de un viaje internacional suele ser el primer rival invisible que debe superar cualquier equipo antes de pisar el césped. Lo que debería ser una rutina de preparación se transforma, en ocasiones, en un ejercicio de paciencia y adaptación forzada ante factores que escapan al control del cuerpo técnico.Cruz Azul finalmente emprendió su viaje hacia Miami este mediodía para disputar la Campeones Cup ante el Inter de Miami, tras superar un contratiempo que les costó una jornada completa de entrenamiento. El club celeste debió posponer su salida prevista para el lunes debido a que la aeronave proporcionada por la MLS no contaba con la capacidad suficiente para trasladar a toda la delegación cementera.A pesar del revés logístico, la importancia del compromiso se mantiene intacta. El encuentro, gestionado directamente por la liga estadounidense, enfrenta a los mexicanos contra el campeón de la MLS, una escuadra que cuenta en sus filas con la figura de Lionel Messi. Los rumores sobre una posible reprogramación fueron desestimados, y el plan ahora se centra en realizar una práctica de afinación en suelo estadounidense para recuperar la ritmo, tras su reciente victoria ante el América.Esta será la segunda participación de La Máquina en la Campeones Cup, torneo en el que cayeron ante el Columbus Crew en 2021. Además, representa el segundo enfrentamiento directo contra el Inter de Miami, reviviendo el recuerdo de la edición 2023 de la Leagues Cup, donde Messi sentenció el duelo con un gol de tiro libre en el tiempo de compensación durante su debut con el conjunto floridano.