El basquetbol mexicano atraviesa un momento de esplendor que ya se refleja en las cifras internacionales. En la más reciente actualización del ranking de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), las selecciones nacionales de ambas ramas lograron colarse dentro de las 30 mejores del mundo, consolidando un crecimiento sostenido avalado por la CONADE.La selección femenil, dirigida por Cristhian Pardo, protagonizó el movimiento más destacado al escalar seis posiciones hasta el lugar 25 del mundo, con 243.4 puntos, y ubicándose como la séptima fuerza del continente. Este ascenso es la consecuencia directa de una racha de resultados extraordinarios, que incluye el segundo lugar en el Torneo Preclasificatorio Olímpico en Guadalajara, así como las medallas de plata en el Centrobasket y los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. El salto es aún más notable si se compara con 2021, cuando el equipo ocupaba el puesto 51.Por su parte, la selección varonil, bajo la dirección técnica de Omar Quintero, también avanzó en la tabla global. El combinado subió dos lugares para situarse en la posición 26, con 478.6 puntos, y también ocupa el séptimo escalafón en América. Este progreso se cimentó tras una actuación sólida en la cuarta ventana clasificatoria a la Copa Mundial Qatar 2027, donde México consiguió victorias de alto valor ante Colombia y Brasil en partidos disputados en Zacatecas.Con ambos equipos firmemente instalados en la élite continental, las aspiraciones mexicanas siguen en alto. La selección varonil mantendrá su camino hacia el Mundial en la quinta ventana clasificatoria de noviembre, donde enfrentará a Chile y Brasil. Este panorama demuestra que el trabajo estructural y el talento nacional están dando frutos, posicionando a México como una potencia emergente en el basquetbol mundial.