El deporte adaptado mexicano escribió una nueva página de oro en la historia. Durante la jornada inaugural del Grand Prix de Para Atletismo Cali 2026, la mazatleca Rosa María Guerrero Cázares, doble medallista paralímpica, rompió un récord mundial que parecía inalcanzable tras 18 años de vigencia. Con un lanzamiento de 27.81 metros en su segundo intento, la atleta superó por apenas un centímetro la marca establecida por la alemana Marianne Buggenhagen en los Juegos de Pekín 2008, asegurando la medalla de oro en la categoría F55.La hazaña, celebrada con efusividad en el Estadio Internacional Pedro Grajales, es el culminar de una trayectoria marcada por la resiliencia y la superación. Originaria de Mazatlán, Sinaloa, Guerrero enfrentó una enfermedad que le provocó paraplejia, lo que la llevó inicialmente al baloncesto en silla de ruedas. Fue entonces cuando el entrenador nacional Iván Rodríguez Luna descubrió su potencial, impulsándola hacia las pruebas de lanzamiento de disco y bala, donde forjaría su leyenda.Visiblemente emocionada tras el evento, la atleta expresó su gratitud: "Me siento muy contenta, muy agradecida con Dios, con mi familia y con mi entrenador Iván Rodríguez Luna. Sinceramente, me siento sumamente feliz". Al reflexionar sobre la magnitud de su logro, añadió: "De veintisiete ochenta y uno. Todavía estoy digiriendo lo que acabo de hacer. Estoy muy contenta y orgullosa de lo que hice hoy".Este triunfo en Colombia no representa un punto final, sino el despegue de un nuevo ciclo competitivo para Guerrero. Con la mirada ya puesta en el Campeonato Mundial, los Juegos Parapanamericanos y, sobre todo, en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028, su récord se consolida como un símbolo de orgullo nacional. Rosa María Guerrero no solo inscribió su nombre en los libros de historia, sino que se erige como un faro de esperanza e inspiración para las nuevas generaciones de atletas mexicanos, demostrando que en la élite del Para Atletismo, México tiene voz y victoria.