El inicio de la era de Rafael Márquez al frente de la Selección Mexicana enfrenta su primera prueba de fuego administrativa y técnica. La sorpresiva salida de Pol Lorente, quien hasta hace poco era considerado una pieza clave en el área de preparación física, ha dejado un vacío significativo en el cuerpo técnico justo cuando el nuevo estratega definía su metodología para los próximos compromisos internacionales.Lorente decidió acompañar a Javier Aguirre en su nuevo proyecto con el Valencia CF, retomando una relación profesional que mantienen desde 2018. Su partida no solo representa la pérdida de un especialista en rendimiento, sino también la de un líder con gran influencia en el vestidor y cercano a los capitanes del equipo. Esta ausencia llega en un momento crítico, pues Márquez se encuentra ultimando detalles para la serie de amistosos ante Colombia, Perú, Estados Unidos y Chile, partidos fundamentales para afinar el estilo de juego antes de la Concacaf Nations League.Ante este escenario, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) ha puesto sobre la mesa el nombre de Lorenzo Buenaventura, histórico colaborador de Pep Guardiola, para asumir la responsabilidad del área física. Según reveló el reportero David Medrano, esta contratación formaría parte de la estrategia de Márquez por rodearse de especialistas de élite, sumándose a la reciente incorporación de Juan Manuel Lillo como auxiliar técnico. Sin embargo, la llegada de Buenaventura no está asegurada, ya que depende de las decisiones inmediatas de Guardiola sobre su propio futuro, lo que expone al Tri a una posible inestabilidad si el proyecto del catalán cambia de rumbo.El debut de Márquez en el banquillo mexicano estará marcado por estas incertidumbres. Además de la reestructuración en el staff, el entrenador deberá enfrentar su primer partido oficial ante Colombia en Baltimore con limitaciones en la convocatoria: de los 30 jugadores citados inicialmente, solo podrá registrar a 25 para el encuentro. Así, el "Káiser" tendrá que demostrar su capacidad de adaptación y liderazgo para consolidar al grupo pese a las bajas administrativas y las restricciones reglamentarias, buscando dar una respuesta rápida a la afición que espera ver identidad y resultados desde el primer minuto.